Editorial:
Nuevas autoridades, ¿nuevas ciudades?
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Los resultados de las elecciones municipales están dadas. Y las autoridades listas para asumir sus nuevas responsabilidades a partir de enero del próximo año. Suponemos que la etapa de transición se dará en las mejores condiciones, transparentes y con los proyectos en camino detallados para que la continuidad de políticas que la que tanto hablamos se cumpla.

¿Parece una utopía? Quizás, pero es algo a lo que debemos apuntar. En Lima, por lo pronto, ya se viene difundiendo el PLAM 2035, que es el comando de lo que será la ciudad en los próximos años: Polos productivos, centros de desarrollo, propuestas de ampliación del puerto del Callao y la creación de una ciudad aeroportuaria, proyecto de lo que será el nuevo Plan Maestro del Centro Histórico de Lima, revalorización de zonas monumentales y arqueológicas, entre otros.

En tanto, el ganador de las elecciones, Luis Castañeda, espera continuar con las obras que afirma dejó inconclusas en su gestión anterior y que no se han terminado en la actual. Empero, ha dicho también, que analizará las obras que se han ejecutado durante la gestión de la alcaldesa Susana Villarán, porque no le parecen que se hayan llevado a cabo correctamente ni que beneficien a la ciudad de la forma en que están. Ante ello, la alcaldesa ha pedido reuniones con el ganador de la contienda para concretar una transferencia clara y donde se especifique lo que se está realizando y se espera continúe.

Hasta ahora ni uno ni otro se juntan. Y siguiendo las previas a las elecciones pasadas, incluidos ataques sobre malas gestiones, actos de corrupción, críticas a malos funcionarios, entre otros, no sabemos cuándo se dará. El tiempo pasa, los comentarios agresivos de ambas partes siguen, pero lo que no hay que olvidar es que la ciudad y lo que se tenga qué hacer en adelante es lo que importa.

El Corredor Azul con paraderos adecuados, vehículos preparados, tiempos reglamentados. Los túneles de interconexión entre los distritos del Rímac y San Juan de Lurigancho, el más grande y poblado del país, con el centro de Lima y el resto de distritos. La continuidad de la revalorización del Centro Histórico de Lima, con la peatonalización, recuperación de fachadas, iluminación. La reorganización del transporte en las calles aledañas al centro, donde hoy es paradero de taxis y vehículos particulares estacionados sobre las líneas amarillas. La continuación de El Metropolitano hacia el norte y sur de Lima. La culminación de Vía Parque Rímac. Más hospitales Sisol. Y algo, de lo que no vemos un avance considerable: Las obras de infraestructura deportiva con cara a los Juegos Panamericanos que se realizarán en nuestra capital.

No hay que olvidar las próximas obras que deberán acompañar a la reforma del transporte. ¿Más pasos a desnivel? ¿Túneles? ¿Qué se hará con el parque automotor que salga del mercado actual? ¿Hacia dónde lo derivarán? Con el crecimiento inmobiliario ¿Cuáles serán las nuevas zonificaciones? ¿Hacia dónde desarrollará la ciudad? ¿Hacia arriba? ¿Hacia la periferia? ¿Cómo será la relación entre la Metropolitana y los distritos? ¿Ciclovías? ¿Áreas Verdes? ¿Los Parques Zonales? ¿Sostenibilidad? ¿Qué será del río Chillón y la propuesta para convertirlo en una nueva área pública?

Ojalá que lo que venga sea lo mejor para la ciudad. Que los equipos técnicos que se conformen sean integrados por conocedores de la urbe, con experiencia foránea mejor. Que los proyectos sustentados y algunos ganados por concurso público continúen y que los progresos a lo existente se logre. Las políticas urbanas de largo plazo en los que se incluyan desarrollos que alcancen mayor calidad de vida debe ser lo esencial.