Siguiendo los principios básicos del ying yang, el estudio californiano Space Flavor diseñó Cube, un espacio de 2.44 m de altura que sirve como una habitación dentro de otra, destinada a actividades íntimas como el estudio, la meditación y el sueño.

La unidad es móvil, posee dos niveles y dos ruedas para trasladarla fácilmente. Su estructura es simple. Consta de paneles prefabricados de madera contrachapada, perfiles de acero, cortinas translúcidas y paneles de acrílico esmerilados en reemplazo de paredes. Consta de pequeños escalones para acceder al segundo nivel, que a la vez forman gabinetes para guardar pertenencias.

Su diseño es minimalista y funcional, orientado a lograr un fácil montaje y desmontaje con herramientas comunes. Se puede acoplar perfectamente a departamentos u otras instalaciones, como un espacio fresco y compacto que separa las necesidades personales del usuario del resto del espacio.