Casa O en La Planicie: Lenguaje de líneas curvas

El estudio Gómez de la Torre & Guerrero Arquitectos ha desarrollado una casa en La Planicie, distrito de La Molina. Utilizando líneas curvas que logran que todos los espacios sociales e íntimos aprovechen la vista que otorga su emplazamiento. Ubicada en la zona más alta de Lima, donde se inician los Andes, y posesionada sobre una colina con una vista de 180 grados sobre La Planicie.

Zona donde se halla un campo de golf, esta casa sigue morfológicamente la curva del terreno. Este planteamiento permite que todos los espacios sociales e íntimos puedan disfrutar de la maravillosa vista que proporciona su emplazamiento.

 

Esta casa sigue morfológicamente la curva del terreno. Desde el jardín podemos apreciar toda la fachada posterior y las dos terrazas, una de descanso y la otra como una prolongación de la cocina. Dos dormitorios vuelan sobre el jardín marcando interrupciones en la fachada curva que compone todo el volumen.

“Los espacios curvos siempre han estado inmersos en las propuestas del estudio, los hemos explorado y formado un lenguaje con ellos”, sostiene el estudio Gómez de la Torre & Guerrero Arquitectos.

La casa está trabajada con líneas curvas que definen un gran círculo que involucra toda la fachada incluyendo un gran pórtico de ingreso, donde la curva se hace más cerrada envolviendo el espacio vidriado del lobby y de la escalera principal. Esta guarda una forma en espiral, con pasos de acero y vidrio, que comunican toda la casa. También se ha planteado un ascensor al que se accede desde la prolongación del lobby.

La parte social de la casa se ha estabilizado tomando la cota más alta del terreno pues la pista de acceso es una curva que sube. En ese nivel se encuentra el lobby de ingreso de doble altura. Ahí, un muro de vidrio lo separa de la sala principal. En el segundo piso destaca un puente de vidrio, que se aprecia desde esta zona social y que cruza desde la zona del dormitorio principal a los dormitorios de los hijos.

 

El gran pórtico envuelve el lobby de ingreso que es de doble altura y se separa de la sala principal por un muro de vidrio mientras en el segundo nivel, un puente de vidrio cruza desde la zona de dormitorios. La sala de doble altura se integra al exterior a través de sus vanos curvos espaciados. El ingreso se ubica en la cota más alta del terreno pues la pista de acceso es una curva que sube. Escalera principal guarda una forma en espiral, con pasos de acero y vidrio, que comunican toda la casa. Piscina sobre piscina. Transparencia en el área social.

Al ingresar a la sala, el paisaje se descubre ante los ojos del visitante. La sala es también, al igual que el lobby, de doble altura y se integra al exterior a través de sus vanos curvos espaciados por dobles columnas redondas que van siguiendo un ritmo constante.

Hacia el costado derecho se encuentra el comedor y al lado izquierdo la terraza que colinda con una piscina, que también sigue la curva del terreno. Esta piscina tiene un piso de vidrio, que permite el ingreso de los rayos del sol o la iluminación durante la noche hacia la segunda piscina ubicada en el sótano 1, que mantiene la misma forma. Sin embargo, es un poco más grande ya que se ha logrado que salga de la edificación teniendo un espacio libre de cobertura.

Saliendo de la sala llegamos al jardín, que está ubicado sobre el primer sótano donde encontramos el estar familiar, el gimnasio, la zona de juegos, un kitchenette, un gran dormitorio adicional y como se indicó antes, la segunda piscina.

Desde el jardín podemos apreciar toda la fachada posterior y las dos terrazas, una de descanso y la otra como una prolongación de la cocina donde se encuentra la parrilla y el horno de barro cubierta por una estructura apersianada de aluminio. Dos dormitorios se levantan con una ligera pendiente y vuelan sobre el jardín marcando interrupciones en la fachada curva que compone todo el volumen; atrás, una parte del volumen sobresale marcado en textura granillada color negro. El segundo sótano está totalmente embutido en la colina y las paredes, que por la diferencia de nivel de la pista que sube, se muestran al entorno; se han enchapado en piedra Talamoye, que se mimetiza con la roca de la pequeña colina dejando ver solo la puerta de garaje para el ingreso de los autos.

La zona de servicio se encuentra en el punto opuesto a la vista que tiene la casa desarrollándose en los dos niveles más bajos, posee un patio interior por donde ilumina y ventila. A este gran ambiente de usos múltiples también se accede por una escalera exterior que parte del ingreso principal que da a la calle y llega a una pequeña plazueleta.

Autor: Estudio Gómez de la Torre & Guerrero Arquitectos. Arquitectura: Enrique Gómez de la Torre Salas y María del Carmen Guerrero Yábar. Colaboradores: Arquitectos Luisa Bocanegra y Rodrigo Gómez de la Torre. Estructuras: Ing. Francisco Barrantes. Inst. Sanitarias: Ing. Gustavo Hidalgo. Inst. Eléctricas: Ing. Jorge Luis Suca. Fotografía: Juan Solano. Área del terreno: 813 m2. Área construida:1,456 m2. Año de realización: 2015.

 

Publicado en Ed. 33 revista Proyecta. Lima-Perú.