El problema del ¿cómo?

Seguimos revisando los planes de gobierno de quienes aspiran el sillón presidencial peruano. Todos coinciden que hay mucho por hacer en todos los sectores de la economía del país. Sin embargo, pocos detallan el cómo. Hay que analizar más a fondo las propuestas que lideran los cinco partidos políticos: Fuerza Popular (Keiko Fujimori), Todos por el Perú (Julio Guzmán), Alianza por el Progreso (César Acuña), Peruanos por el Kambio (Pedro Pablo Kuczynski) y Alianza Popular (Alan García).

Todos hablan de seguridad ciudadana, más infraestructura, reducción de costos en trámites y eliminación de burocracia, creación de empleo, reducción de la pobreza, más viviendas, más agua y saneamiento, impulso a la inversión privada y hasta participación del Estado en aquellos proyectos importantes, pero de baja rentabilidad para algunos. Mencionan a Techo Propio, Mivivienda, asociación público-privada, vías de comunicación como más puertos, aeropuertos, más carreteras, entre otros.

Recordemos que es lo mismo que se hablaba en la contienda pasada, allá por el año 2011. Han pasado cinco años y el sector se ha ido frenando sin que este Gobierno termine por plasmar las propuestas que supuestamente impulsarían la oferta y demanda, por ejemplo, del sector inmobiliario. Además seguimos sin escuchar nuevas alternativas de crecimiento en infraestructura ni de nuevos proyectos.

Por un lado, lo cierto es que el déficit habitacional sigue creciendo y no solo por la vivienda nueva, sino por el mejoramiento de lo que ya existe. No hay planes urbanos que le digan a quiénes quieren participar en el crecimiento de las ciudades que es lo que puede o no hacer. Hay voces aisladas, pero no se olviden que son 25 regiones contando el Callao. Y ya, en estas épocas, hay que parar el crecimiento urbano desordenado.

Por otro lado, no hay que olvidar que siendo un país biodiverso, con climas variados y con muchos recursos como el agua, el viento, gas y el sol todavía estamos lejanos en desarrollar tecnologías, por ejemplo, energéticas que nos acerquen al primer mundo. Y si las tenemos aún no somos capaces de reglamentar, en corto plazo, esas tecnologías porque son nuevas.

De las propuestas que pudimos encontrar, solo un par de candidatos, ambos economistas, detallan los objetivos con las acciones que se tomarán para que éstos se cumplan. De nuestro sector también se ocupan. Pero vale decirle a todos que si no consideran la continuidad en el tiempo y que si creen que todo se puede lograr en cinco años, esto no funcionará.

Ya estamos cansados de que no se hagan obras porque no se inauguran en determinado gobierno o que lo bueno que hace alguien no sirve y hay que volverlo a replantear, a analizar, a investigar, a rehacer. Si algo estuvo mal, para eso están las instancias judiciales que se encargarán de castigar a quién corresponda. Si andamos con esa mentalidad no se crecerá nunca.

Ejemplos de continuidad tenemos varios en el mundo. Medellín es una ciudad que a pesar de la violencia vivida en el pasado, tiene políticas de crecimiento que trascienden gobiernos. Así se ha visto como su política habitacional y de infraestructura se analiza en diversas universidades del mundo porque además genera inclusión social.

Ya estamos conociendo un poco más de los planes de gobierno, que nos encargaremos de desglosar en los próximos números de Construcción y Vivienda. Ahora nos falta conocer a los equipos que acompañarán a quienes aspiran el cargo presidencial, lo que es muy importante, trascendental diríamos nosotros. Sin capacidad profesional ni técnica, no llegamos a ningún lado. Queremos crecer... debemos crecer. Analicemos la mejor propuesta y su entorno.

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