Proponen invertir en conservación de cuencas para mejorar calidad del agua en Latinoamérica

La organización internacional The Nature Conservacy (TNC), dedicada al cuidado de la biodiversidad y el medio ambiente, realizó un estudio científico en el que identifica a 25 ciudades de América Latina que podrían verse beneficiadas a través de la conservación de las cuencas, mejorando la calidad de sus recursos hídricos; así lo dio a conocer la Alianza Latinoamericana de Fondos de Agua.

El informe “Infraestructura Natural: Una Oportunidad para la Seguridad Hídrica en 25 Ciudades de América Latina”, elaborado por TNC en colaboración con Ciencia para la Naturaleza y la Gente (SNAP, por sus siglás en inglés) fue presentado hace poco en el foro “¿Seguridad Hídrica en Ciudades? El Rol de la Infraestructura Natural” organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

SITUACIÓN EN LAS CIUDADES

Para la elaboración del informe, TNC realizó un amplio estudio sobre el estado de las cuencas que proveen de agua a unas 55 ciudades, lo que representa el 30% de la población latinoamericana. De todas, destacan 25 ciudades con el mayor retorno de inversión en soluciones naturales para mejorar la calidad del agua, incluyendo grandes urbes como Bogotá, Monterrey, Medellín, Santiago de Chile y Sao Paulo.

En paralelo, el Consejo de Conservación para América Latina (LAAC) ha identificado a la seguridad hídrica de la región como uno de sus desafíos fundamentales. Para ello viene emplazando a las grandes empresas y los Gobiernos a ayudar a asegurar el agua limpia en las zonas más amenazadas. Se busca fortalecer la gestión y las políticas hídricas mediante soluciones basadas en la naturaleza cuenca arriba que mejoren cantidad y calidad del agua para usuarios cuenca abajo. Según dio a conocer la alianza de Fondos de Agua, más de la mitad de los habitantes del planeta vive en las ciudades, concentrando así la demanda hídrica en las zonas urbanas, y ocasionando que se deba enfrentar la degradación de la calidad del agua desde sus fuentes. En Latinoamérica, el 80% de la población radica en ciudades, posicionándose como una de las regiones más urbanizadas del mundo. Si bien los recursos hídricos son abundantes, su distribución no es igualitaria, y ello representa una amenaza para la naturaleza y el desarrollo, así como un desafío para la gente.

IMPORTANCIA DE LAS CUENCAS

La mejora de las condiciones de las cuencas es el factor identificado por TNC para cuidar la calidad del agua, a un precio menor que otras soluciones más convencionales como las plantas de tratamiento y las represas.

Las labores propuestas incluyen cercar las zonas destinadas al ganado, apoyar la labor de los guardaparques, sembrar árboles, pastos y arbustos nativos en áreas críticas, a fin de disminuir la erosión y el transporte de sedimentos, así como restaurar y proteger las riberas de los ríos.

INFRAESTRUCTURA NATURAL

El TNC y el BID, junto con otras entidades medioambientales formaron hace algunos años una alianza, mediante la cual impulsan proyectos de infraestructura natural. Es así que se han creado cerca de 20 Fondos de Agua, con los cuales se ha logrado reunir US$ 90 millones para financiar programas de conservación en las cuencas, a favor de unos 60 millones de latinoamericanos.

Los Fondos son asociaciones público privadas, mediantes las cuales los Gobiernos y la sociedad civil se unieron para unir funcional y financieramente a los beneficiados por las cuencas, tanto a los que habitan en ciudades como los que viven en comunidades rurales, quienes se encargan de resguardar la infraestructura natural. A través de los Fondos de Agua, se demuestra cómo es que la infraestructura natural es capaz de contribuir a la mejora de la seguridad hídrica, y a la vez brindar un mecanismo para guiar los programas y las políticas orientadas a lograr un desarrollo más sustentable.

ICES

A finales del año pasado la iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles (ICES) realizó la primera Semana de Ciudades en el BID, durante la cual se celebraron diversas reuniones y eventos dirigidos a reflexionar sobre el progreso alcanzado durante los primeros 5 años del programa ICES. Durante estos días se compartieron experiencias internacionales en gestión y desarrollo urbano, y se compartieron soluciones innovadoras para mejora la calidad de vida en las ciudades.