En carrera

Entre los planes de gobierno de los primeros cinco candidatos a la presidencia de la República y que lideran las encuestas, la palabra que más destaca es planificación, especialmente, dentro del sector Construcción que involucra a la Vivienda, Infraestructura, Transporte, Agua y Saneamiento y más. Las propuestas son diversas y también diversas las soluciones.

Y hay mucho por hacer, ya que en los últimos cinco años la construcción se ha visto frenada por motivos externos como la crisis extranjera, pero también internos como la burocracia, la falta de terrenos en el caso inmobiliario, la mala gestión en el caso de infraestructura, lo que creemos que es peor. En fin, hay varias propuestas que apuntan a acelerar el sector beneficiando, principalmente, a la población de bajos recursos.

En el tema del agua, casi la mayoría de candidatos coincide en la mala gestión de las Empresas Prestadoras de Servicios de Saneamiento (EPS), la falta del tendido de redes y la poca infraestructura alternativa para cumplir con llevar agua a más destinos. Aseguran que eso es posible con una reestructuración de la gestión, nueva infraestructura para el almacenamiento y alternativas como la recolección de lluvia, la desalinización u otras soluciones de ingeniería. También es necesario conocer los plazos de ejecución y cómo harán para generar esos planes en conjunto como los municipios y regiones.

Coinciden en que es necesario destrabar la Carretera Central con rutas alternas, concluir con las conexiones como los nuevos aeropuertos de Chinchero y Pisco; así como terminar con las pistas del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. Hablan de rutas regionales, rutas vecinales y más para incentivar no solo el comercio sino la agricultura, el turismo y otros sectores. Mencionan puertos marítimos y lacustres para el traslado de productos con un transporte más económico.

Ofrecen la construcción de miles de miles de viviendas para la creciente demanda efectiva. Comentan reestructurar los programas creados por el Estado, que aseguran ya no están acorde con la nueva realidad. Hablan de bonos habitacionales, bonos al buen pagador, subsidios por muchos lados. Planes de reforzamiento para las zonas donde existen viviendas vulnerables, desburocratización en cuestión de trámites municipales, coordinación con la banca y más.

Aseguran que no todo lo puede hacer el Estado, pero si en Asociaciones Públicas Privadas o con herramientas como Obras por Impuestos, donde el inversionista privado interviene haciendo obra de infraestructura u otra, por supuesto supervisada y licitada, beneficiando al municipio o región coordinada. Es una forma de avanzar y seguir generando economía.

Indican que es importante la descentralización. Pero este es un tema que se viene hablando hace décadas sin un verdadero resultado positivo. Es imperante tener una gestión eficiente y una planificación coherente que esté acompañada de una administración funcional y de alta calidad profesional, que planteé soluciones en coordinación con el Gobierno central para que esa descentralización no termine siendo un hueco por donde escapen recursos que hacen falta para otros programas.

Ideas hay muchas, pero pocas con soluciones definidas. Aquí es donde en verdad debe insertarse la palabra planificación; donde quede claro cuáles son los planes de corto, mediano y largo plazo; así como quiénes serán los actores para cada paso. También cómo incentivarán a quién construya o intervenga como sucede en otros países del mundo.

En fin, a pesar de los vaivenes de los últimos días, la contienda está dada. Tenemos menos de un mes para escuchar las propuestas y sustentaciones. Es urgente.