La Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) atraviesa una severa crisis presupuestal que ha derivado en la paralización de proyectos en diversas regiones del país. Un ejemplo crítico se vive en Lambayeque, donde las obras hidráulicas en las cuencas de los ríos Motupe, La Leche, Olmos y Zaña registran avances mínimos e inconclusos, con tramos de hasta 0% de ejecución. Esta situación no solo genera pérdidas estimadas en S/ 400 millones para la región, sino que también expone a más de 200 mil personas a un alto riesgo de inundaciones y compromete la economía nacional con impactos que bordean los S/ 20 mil millones.
La Cámara de Comercio de Lima (CCL) expresó su preocupación y responsabilizó al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) por no haber transferido los recursos solicitados por la ANIN, lo que provocó la paralización de proyectos a nivel nacional. Raúl Barrios, representante del Gremio de Construcción e Ingeniería de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) subrayó, en una entrevista en RPP, que este recorte no solo afecta la continuidad de obras de prevención frente al Fenómeno de El Niño, sino que además pone en riesgo miles de empleos y debilita la inversión privada vinculada a la cadena de suministros.
La CCL recordó que la ANIN demostró eficiencia en la gestión de recursos al ejecutar el 98% de su presupuesto en 2024, equivalente a S/ 5,200 millones, lo que representó más del 30% de la inversión pública ejecutada por el Gobierno Nacional. Sin embargo, en 2025 la entidad solo recibió S/ 3,000 millones de los S/ 6,000 millones que había solicitado, situación que obligó a detener obras desde junio y a incumplir pagos a contratistas en los últimos meses.
En la misma línea, la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco) manifestó en un comunicado, que la suspensión temporal de obras públicas a cargo de la ANIN agrava la vulnerabilidad de la población frente a eventos climáticos extremos. El gremio constructor cuestionó que el Gobierno anuncie nuevos proyectos cuando aún no asegura el financiamiento de las intervenciones en marcha, calificando esa práctica como “irresponsable y riesgosa para la credibilidad del Estado frente a la ciudadanía y al sector privado”.
Además, precisó que para reactivar las obras paralizadas y honrar los compromisos pendientes, el MEF debe asignar S/ 3,702 millones adicionales, cifra indispensable para culminar las intervenciones actualmente en ejecución y garantizar que no se profundicen los riesgos de retrasos, sobrecostos y mayores perjuicios económicos. Capeco enfatizó la urgencia de que el Ejecutivo asegure esos recursos y establezca una programación presupuestal realista, transparente y verificable que permita cumplir con los compromisos vigentes y garantizar la viabilidad de futuras iniciativas de infraestructura.





