Andalucía activa incentivos para los interesados en cambiar ventanas e impulsar aislamiento en edificios

El delegado territorial de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo en Junta de Andalucía, Juan José Martín Arcos, destacó el “buen ritmo” del número de solicitudes registrado en la provincia de Granada (España) para las intervenciones de mejora de eficiencia energética que ahora goza de nuevos porcentajes de incentivo contemplados en el programa Construcción Sostenible, promovido por la Agencia Andaluza de la Energía.

A partir del 23 de abril, la Agencia Andaluza de la Energía aplica un incremento de algunos de los incentivos del programa Construcción Sostenible, especialmente las ayudas a cambios de ventanas y aislamiento de edificios, que es el apartado que recibe más solicitudes, que podrán alcanzar en algunos casos hasta el 70% de la inversión, según ha informado la Junta en un comunicado.

En concreto, la sustitución de ventanas o huecos acristalados es la actuación que más ha aumentado su porcentaje de incentivo, pasando del 20% que tenía inicialmente hasta el 60%, pudiendo alcanzar el 65% si la actuación se realiza en un edificio construido entre 1980 y 2007; y hasta un 70% de la inversión si el año de construcción es anterior a 1980 y si incluye soluciones avanzadas de aislamiento térmico (en el cerramiento, cubiertas o suelo), que originalmente se incentivaban con entre el 35% y el 45% de la inversión.

Martín Arcos subrayó que las ayudas a la mejora energética en viviendas, empresas y comunidades de vecinos “tiene como principal objetivo impulsar el desarrollo sostenible a través de la mejora de la vida de los granadinos, los servicios públicos y la eficiencia energética de las empresas de la provincia, pero también para que las pequeñas y medianas empresas generen empleo y mejoren sus balances económicos”. Desde la entrada en vigor del programa, desde junio de 2017 y a partir del pasado 23 de abril, se han registraquiera mejorar la cubierta de una vivienda construida antes de 1980 recibirá un presupuesto estimado de unos 2,400 euros -300 euros por metro cuadrado aislado- y un incentivo del 70%, equivalente a 1,680 euros, con lo que su factura quedará en 720. La introducción de aislante de lana mineral en el falso techo del inmueble disminuirá las pérdidas energéticas en 3,000 kilovatios por año, con la consiguiente reducción del gasto eléctrico.

La aplicación de pinturas con especiales características de aislamiento térmico es otra solución contra el frío y el calor. Si opta por este tipo de intervención, el propietario de un piso construido antes de 1980 disminuirá hasta 350 kilovatios por año las pérdidas energéticas. Recibirá un presupuesto de unos 1,000 euros -20 euros por metro cuadrado de pared-- y, con la aplicación del 70%, tan solo abonará abonar 300 euros.