Estructuras de acero, mejor desempeño en sismos

El doctor en Ingeniería Estructural e investigador académico de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Edgar Tapia Hernández, ha constatado en diversas investigaciones que las edificaciones que han demostraron ser más eficientes y resistentes a fenómenos naturales de alta intensidad son los inmuebles construidos con estructura de acero.

Hay evidencia de lo anterior, documentada en distintas instituciones durante los últimos 20 años. Las investigaciones más recientes se han encaminado a entender o mejorar el comportamiento de las estructuras de acero ante las innumerables rachas de viento que ocurren casi a diario en México, precisó Tapia Hernández en entrevista al diario mexicano Expansión.

Una cimentación y construcción de edificaciones basadas en estructura de acero representan una alternativa viable en zonas de alto nivel de sismicidad, como la Ciudad de México, Tapia apuntó que su comportamiento en los fenómenos naturales ocurridos en septiembre de 1985 y del año 2017 evidenció “un buen comportamiento”.

El investigador añadió que entre 2% y 15% de las edificaciones de CDMX están registradas con estructura de acero: “Tenemos claro que fueron varias las que se sometieron a una alta demanda sísmica y todas ellas salieron con saldo blanco”.

Argumentó que de continuar con la inercia telúrica en el Valle de México: “Necesitaremos movernos a esos sistemas estructurales, que también servirían de base para otros proyectos innovadores, como el control de respuesta sísmica. También funciona con los disipadores, en marcos contraviento restringidos al pandeo o, más recientemente, en los sistemas estructurales conocidos como Diagrid (de rejilla en diagonal), de los que empresas fabricantes de acero para la construcción, disponen actualmente.

En realidad, expuso el académico, todas están basadas en estructuras de acero mejoradas y su principal función consiste en disminuir las presiones sísmicas sobre las estructuras.



VENTAJAS

Un estudio de Gerdau Corsa añade que las estructuras de acero también reducen el uso de materiales; aligeran el peso de la estructura y optimizan los espacios, haciendo más sencilla la construcción y el diseño de su montaje.

Todas estas ventajas, junto con las propiedades mecánicas del acero, brindan una mejor respuesta ante las acciones sísmicas y del viento, así como un margen de reducción de impacto ambiental en comparación con los sistemas estructurales tradicionales y que, tan solo en la CDMX, siguen predominando los que se construyen de concreto con trabes y columnas. O bien, con amplios muros de tabique.

Las estructuras de acero se elaboran con perfiles laminados en caliente, rolados en frío o con placas, y perfectamente soldados. Desde luego, “Si se siguen los procedimientos y razonamientos de análisis de acuerdo a los actuales reglamentos de construcción, resultan altamente confiables”, añadió Tapia Hernández.

Actualmente, la imposición de aranceles al acero por parte del gobierno estadounidense ha provocado que ese commodity tenga un precio de alta volatilidad en el mercado. No obstante, Tapia comentó que la repercusión será menor para México ya que hay una amplia disponibilidad de perfiles estructurales y comerciales en el país. Por otra parte, el sector de la construcción está habituado a lidiar con fluctuaciones de precio en todos sus materiales.

Por lo tanto, subrayó, eso no será impedimento para continuar con el diseño basado en estructuras de acero, combinadas con buenas prácticas de edificación, como lo establecen reglamentos como el de CDMX. “Si cerramos filas es muy probable que muy pronto tengamos una ciudad que tenga edificios que se comporten bien ante demandas sísmicas de alta intensidad”, concluyó.