La ciudad polaca de Szczein tiene una historia de profundo desarraigo debido a las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial y por el asesinato de manifestantes que tuvo lugar en la que hoy se conoce como la plaza de la Solidaridad. El lugar, ajeno a la actividad cotidiana y poco visitado, se ha convertido en un nuevo polo de actividad cultural, que alberga el Centro para el Diálogo “Przelomy” cuyo diseño estuvo a cargo del estudio local KWK Promes.

El lugar es un híbrido entre edificio cerrado y espacio abierto, como una forma de reconciliar el pasado con el presente. Se encuentra semienterrado en medio de la plaza de la Solidaridad, con dos plantas subterráneas con exposiciones temporales y permanentes. Su cubierta inclinada es a la vez el pavimento de la plaza.

El proyecto combina los conceptos de recordar (subsuelo) y vivir (superficie). De ese modo llena de tejido social y actividad cotidiana un espacio que no estaba siendo aprovechado. El proyecto global, que incluye el Museo Nacional de Szczein y el Centro de Diálogo, fue reconocido como edificio del año en el World Architecture Festival del 2016.