La mayoría de casas pequeñas son rectangulares y de orientación horizontal. El caso de Slim Fit es distinto. Pensada como una solución de ahorro de espacio, esta pequeña torre vertical busca establecer un diseño compacto ideal para lotes urbanos. La obra pertenece a la arquitecta residente en Países Bajos, Ana Rocha.

La base de la vivienda ocupa apenas 16 m2, que equivale al tamaño de un estacionamiento doble. No obstante, gracias a su diseño vertical, ofrece al propietario 50 m2 para vivir. Todo el marco de la casa fue erigido en solo dos días, lo que puede replicarse rápidamente en gran variedad de lugares.

Su revestimiento es de madera dura y las escaleras están hechas de pino. En tanto, las paredes interiores y los muebles son de abedul. Para dividir el espacio en la planta baja se pueden utilizar puertas corredizas. Cada piso brinda una sensación de apertura gracias a las grandes ventanas que permiten la entrada de luz.