En el marco de la estrategia de intervención impulsada por el Gobierno frente a la emergencia generada por la alerta del Niño Costero, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) informó que maquinaria de la Autoridad Nacional del Agua continúa desplegada para la atención de 22 puntos críticos en la cuenca del río Rímac, con el objetivo de reducir riesgos de inundaciones y proteger a la población.
Como parte de la supervisión de estas labores, funcionarios del Midagri se trasladaron al sector La Ronda II, ubicado en el distrito de Lurigancho, en el límite con Ricardo Palma, donde se ejecuta la construcción de un segundo dique disipador de energía con roca acomodada, estructura destinada a reforzar la protección del cauce y disminuir la fuerza del flujo del río ante eventuales crecidas. Un primer dique fue construido en 2025 en la misma zona.
La intervención presenta un avance cercano al 20% y beneficiará a alrededor de 1,800 personas. Para su ejecución, la Autoridad Nacional del Agua ha desplazado cuatro equipos de maquinaria pesada, entre excavadoras, cargadores frontales y un volquete, destinados a realizar trabajos preventivos de reforzamiento del cauce con material rocoso y a mitigar posibles afectaciones a viviendas y áreas cercanas al río.
De manera complementaria, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego informó que, ante eventuales pérdidas de cultivos provocadas por lluvias intensas u otros fenómenos naturales, se encuentra activo el seguro agrícola catastrófico, mecanismo que permite otorgar una indemnización de S/ 1,000 por cada hectárea afectada. Este instrumento busca facilitar la recuperación de la actividad productiva de los agricultores y es de acceso gratuito para los productores.
Durante 2025, la maquinaria de la Autoridad Nacional del Agua intervino 69 puntos críticos en distintas cuencas de la región Lima. Para junio de 2026, la meta es continuar con trabajos de limpieza y descolmatación en zonas identificadas como vulnerables en distritos de Lima, Callao y la provincia de Huarochirí, entre ellos Carmen de la Legua, Chaclacayo, Lurigancho, Ate, Matucana, Ricardo Palma, San Mateo de Otao, San Bartolomé, San Juan de Lurigancho y Santa Eulalia.
Estas intervenciones beneficiarán directamente a más de 56,000 vecinos y más de 11,000 viviendas. Asimismo, los trabajos que se realizan en el sector La Atarjea son considerados estratégicos, ya que contribuyen a garantizar la continuidad del abastecimiento de agua potable para más de 11 millones de habitantes de Lima.
A nivel nacional, el Gobierno ha programado para este año intervenciones en 65 puntos críticos, con una meta de 101 kilómetros de trabajos hasta el mes de setiembre. Estas acciones se ejecutarán en las regiones de Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Áncash y Lima, con el objetivo de prevenir mayores afectaciones a la población y a las actividades productivas, especialmente en el sector agrario.





