Jade Rivera: “El espacio en la calle es un espacio democrático que es de todos”

El arte callejero tiene diversas expresiones. Un mural puede ser el lienzo de una gran obra. Más si su contenido, sus líneas, sus colores se mimetizan con el entorno y lo realzan contando una historia. También pueden ser obras efímeras que el tiempo, el clima y, a veces, el humano pueden borrar sin remedio.

En su taller, en el distrito de Barranco, conversamos con Jade Rivera, un artista autodidacta que ha ido cambiando la cara de ciertas calles peruanas y del mundo, plasmando colores y realidad en sus muros. Ahora nos cuenta que alista Despierta, un festival donde espera convocar a unos 15 artistas para que intervengan paredes en Pucará, Huancayo.

Jade no solo está en la calle también ha incursionado en algunos trabajos de arquitectura, así nos cuenta. Tiene obras en edificaciones recientemente inauguradas: Café de Lima y Hotel Libre, por ejemplo. Nos dice que le llamó la atención que los murales en esos lugares fueron creados para intervenir con arte, no fueron espacios aparecidos sin sentido.

“A veces me llaman para pintar interiores, en lugares que ya están construidos y donde a alguien se le ocurre que puede haber un mural. Pero en Café de Lima se pensó que en determinados muros recién creados tenía que haber arte. Lo mismo pasó con Hotel Libre. Después he pintado en Mala Fama, un bar en Miraflores, luego he intervenido remodelaciones de departamentos o casas, oficinas de diseño y no solo en Lima sino también en provincia”, indica.

Autodidacta, nacido en Huancayo, pero criado en Lima, Jade cuenta que empezó a intervenir en la ciudad inicialmente con grafiti. “A los 14 años empecé con aerosol, en la calle, así estuve unos seis años, desarrollándome como autodidacta. Ahora tengo 35 años y he ido aprendiendo e interesándome por otras técnicas gracias a los viajes”, detalla.

En el 2009, tuvo invitaciones para pintar grafitis en Europa. “Con unos amigos hicimos un tour en una van. Estuvimos en España, Italia, Alemania, Suiza, Eslovenia, y gran parte de Francia. Íbamos pintando, pero en ese proceso descubrí a Velásquez, Rembrandt, Picasso, vi absolutamente todo. Eso me abrió la cabeza y me di cuenta que el grafiti estuvo bien por un momento, pero quería aprender de los grandes maestros. De ahí mi inclinación por el arte más clásico que es lo que hago. Ellos, los pintores de realismo, renacimiento, son mis mayores influencias. Ahora en las paredes uso látex satinado, pintura para exteriores, y cuando es trabajo de estudio, pinto con óleo, que es mi favorito”, cuenta.

“En Café de Lima (la primera foto) se pensó que en determinados muros recién creados tenía que haber arte...”, nos cuenta Jade, quien también intervino un muro en una casona ubicada en Barranco (El Lugar de un Suspiro). Ha pintado en provincias peruanas. Aquí Reforestar (en un colegio en Madre de Dios) y Los Adornos de la Casa, una miniatura de Jade.

 

INTERPRETACIÓN

“En términos generales, mi trabajo tiene que ver con la conexión del ser humano con la naturaleza. Luego cada obra plantea y dice cosas diferentes. Cuando llego a un espacio, trato de absorber lo que el lugar me dice, sea la ciudad o el país. En Costa Rica, pinté a la tribu de los Borucas, en los Emiratos Árabes pinté a su fauna y su gente, en República Dominicana intervine un barrio muy pobre, me voy adaptando porque absorbo todo”, indica Jade.

¿Es decir, que pintas con total libertad?, preguntamos. “Hay un poco de todo, pedidos con ciertos lineamientos o a veces hay total libertad. Siempre trato de llegar a un equilibrio con el espectador, con la gente que vive alrededor del mural, conmigo mismo. Si pinto algún mural que no le gusta a la gente y me voy a mi casa, me siento inconforme porque es como imponerles algo que no quieren ver. El espacio en la calle, es un espacio democrático que es de todos, me gusta respetar eso. Mi mural se mimetiza con la ciudad, no quiero que sea algo separado”, dice.

En su obra destacan las aves, la gente. “La naturaleza en su mayoría de veces la represento por medio de aves, ¿por qué? Porque tengo una fascinación por estos animales que poseen una aerodinámica perfecta, las aves cuando las veo pequeñas y perfectamente diseñadas, me atrapan visualmente. Eso se fue dando naturalmente, mientras pensaba qué pintar fue apareciendo en mis obras”.

Los muros de Lima también son lienzos para sus trabajos a pesar que lidia no solo con el clima sino también con decisiones gubernamentales que vuelven a cero las paredes. “En Lima he intervenido muchos murales. Se van pintando nuevos, se van borrando otros. A veces la municipalidad los borra o se deterioran con el paso de los meses, pero trato de darle una restauración cada cierto tiempo a los murales que más me gustan o son los más importantes en Lima. Igual no se puede luchar con el clima y el ambiente” comenta y agrega que es consciente que un mural puede ser una obra efímera ya que está expuesta en la calle. “No me molesta cuando la gente lo raya o lo interviene porque es parte de su naturaleza. Si quiero que algo se conserve impecable pinto un lienzo y lo guardo en mi casa”.

Murales en el mundo. El Abrazo de un Deseo e Indiferencia (República Dominicana). El Recolector para Starbucks (Costa Rica). Este año, Jade tiene proyectado llevar a cabo Despierta, un primer festival donde unos 15 artistas intervendrán Pucará, en Huancayo.

 

También comenta que se ha encontrado con muros que no ha podido intervenir. “A veces ha sucedido que no encuentro equilibrio, que el mural no se integra al entorno por más que quiera y no lo intervengo. Aunque también he intervenido murales en lo que llaman zonas protegidas. En Barranco, conversé con el propietario de una casona ubicada en la zona del Puente de los Suspiros e hice un mural. Ya tiene tres años. ¿Atentar contra el patrimonio? Sacarlo ahora sería eso. Creo que el patrimonio lo hacemos nosotros. Si hay un espacio blanco y hacer un mural que vaya acorde con el entorno me parece que es un aporte más que una transgresión”, asegura.

DESPIERTA

En sus intervenciones por invitación y en esos trotes, Jade siempre se encuentra con construcciones informales que atrapan su atención. “Me llama la atención las construcciones improvisadas y no se explicar por qué. Quizás porque vengo de una familia pobre que vivió en ese entorno. A lo mejor tengo esa imagen en la cabeza por eso le encuentro algún tipo de belleza que no logro entender. Cuando intervengo un mural siento que me mimetizo y me siento muy complacido al hacerlo, por eso cada vez busco más ese tipo de espacios” nos cuenta.

En esa introspección recuerda que su curiosidad por el arte despertó siendo muy pequeño, mientras jugaba canicas sobre el piso de tierra afuera de su casa. “Mientras jugaba canicas, vi a un grafitero antiguo, un francés. Él pintaba el rostro de una mujer en el segundo piso de una casa, lo hacía con spray. Me quedé impactado y ese fue mi despertar, por eso quiero llamar al festival que estoy organizando Despierta. ¿Te imaginas ver pintar a 15 artistas reconocidos internacionalmente, haciendo unos trabajos de realismo impresionante? Creo que algún porcentaje de gente despertará su curiosidad por el arte. A lo mejor, muchos no llegan a interesarse por la pintura, pero sí por la lectura, la fotografía”, expresa.

En Perú no hay ese tipo de festivales, así que sería el primero de este tipo. Jade informa que está en conversaciones con una universidad para financiar parte de Despierta, cuya primera versión se hará en Pucará, Huancayo. “Yo también financiaré este primer evento con los ingresos que genere en el año. La verdad no quiero un proyecto que se vea como un aporte a cambio de publicidad. Esto tiene que ser muy social. Yo siento que estoy viviendo del arte, me siento muy bendecido y me gustaría devolver eso a la gente”, puntualiza.

Entre sus trabajos más recientes tiene murales en el Centro de Visitantes de Starbucks en Costa Rica. “Ellos han armado su centro de visitantes, donde puedes vivir la experiencia del café. Tienen cerca de 500 hectáreas de cultivo y dentro de eso tienen un espacio arquitectónico donde funcionará un Starbucks y donde las personas conocerán todo el proceso. Yo he hecho dos murales en este nuevo local. Recientemente, también he participado en el proyecto BarrioArte, en Chile donde pinté un mural de gran formato”, concluye.

Publicado en revista Proyecta Ed. 45.

 

 

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