El ciudadano estadounidense Steve Sauer acondicionó su mini departamento en la ciudad de Seattle de tal forma que no se desperdicie un solo espacio. Así, logró establecer un área de 16 m2 completamente funcional con dos camas, una cocina con lavavajillas, baño con tina y ducha, espacios de almacenamiento, comedor y hasta una “sala de video” ubicada sobre una “zona para lectura y café”.
Inspirado en las viviendas escandinavas y japonesas, cuyo espacio es reducido, Sauer configuró en su departamento tres plantas “vivas” de poca altura, a fin de conseguir varias terminaciones pero a pequeña escala. “Yo quería comprimir mi casa para abrirme de vuelta a la comunidad. Quiero ser capaz de salir a comprar todos los días, no almacenar ni acumular mucho”, afirma.
Para establecer una combinación fluida de elementos, Sauer asegura haber pasado muchas horas en internet buscando los artefactos y mobiliario adecuado, y las piezas que no encontró las diseñó y fabricó por su cuenta.






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