El Ministerio del Ambiente (Minam), en coordinación con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Gobierno Regional de Tacna, realizó una misión técnica para identificar las áreas prioritarias donde intervendrá el proyecto regional «Turberas de montaña y patagónicas de América del Sur para las personas y la naturaleza (SAMPeat)», cuya fase operativa comenzará en enero de 2027.
La iniciativa, impulsada en el marco de la Iniciativa Climática Internacional (IKI), busca fortalecer la conservación de las turberas y otros humedales altoandinos, así como promover el desarrollo sostenible de las comunidades vinculadas a estos ecosistemas.
Durante las jornadas de trabajo, realizadas el 8 y 9 de julio, especialistas sostuvieron reuniones con comunidades, autoridades, organizaciones locales, instituciones académicas y otros actores del territorio para recopilar información técnica que permita definir futuras intervenciones de conservación, manejo sostenible y restauración de bofedales.
La misión también incluyó una visita de campo al Área de Conservación Regional Vilacota Maure, en los sectores de Tarata, Ticaco, Santa Cruz y el Valle de los Géiseres, donde se identificaron bofedales con diferentes niveles de conservación y zonas con potencial para ejecutar acciones de restauración ecológica, gestión sostenible del agua y fortalecimiento de actividades productivas compatibles con la protección del entorno.
Entre los principales resultados figuran la identificación preliminar de áreas de intervención, la articulación con actores locales y la recopilación de información técnica que servirá para definir las acciones que ejecutará el proyecto en la región.
Las turberas y bofedales altoandinos cumplen un papel fundamental en la regulación hídrica, el almacenamiento de carbono, la conservación de la biodiversidad y la adaptación al cambio climático, por lo que su protección constituye una prioridad para la gestión ambiental.
El proyecto SAMPeat se implementará en Perú, Argentina, Ecuador y Colombia con el objetivo de promover la protección, restauración y gestión sostenible de las turberas andinas y patagónicas. La iniciativa cuenta con el apoyo de la FAO y del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR).





