WaterSeer se suma a la lista de dispositivos basados en la condensación para recolectar agua. Pero en su caso, no requiere de una fuente de energía externa, pues recoge el agua de la atmósfera. Se trata de un pozo instalado 2 m debajo de la tierra capaz de obtener hasta 40 litros de agua potable al día.

La doctora Donglei Fan, de la Universidad de Texas (Estados Unidos) presentó un prototipo sumamente sencillo y eficiente capaz de lograr la potabilización del agua. Se trata de una esponja de poliuretano que se ayuda de la luz solar para producir altos niveles de evaporización, con una eficiencia de hasta 88%.

Un equipo liderado por el arquitecto estadounidense David Hertz tiene a su cargo el sistema WEDEW, capaz de generar hasta 2,000 litros de agua por día a través de la condensación de aire frío y caliente, en un proceso que emula la formación de las nubes. El agua es recolectada directamente en contenedores especiales para facilitar su traslado.

Las cosechadoras Desert Twins, de la compañía danesa SunGlacier, pueden recolectar agua de lugares calurosos y secos como el desierto del Sahara. Se trata de dos pozos de agua artificial que reproducen un proceso de condensación para generar y recolectar agua. Los dispositivos comprenden una unidad que extrae energía de los paneles solares, mientras que el “water maker” emplea esa energía para enfriar una placa metálica.

Para algunos profesionales, reunidos hace poco en el foro Hacia una arquitectura industrializada, llevada a cabo en Espacio Iconno de Madrid, construir viviendas en serie, como si se tratara de barcos o automóviles es una tendencia que busca encuentro entre el mundo industrial avanzado y el diseño.

Las planchas de fibra de concreto (GRC por sus siglas en inglés) es una tecnología que ha sido empleada en el extranjero por prestigiosos estudios como Zaha Hadid Architects o Foster and Partners, por mencionar solo algunos.