El Gobierno Regional del Cusco aprobó el expediente técnico para la construcción del nuevo, que se edificará en el sector Palmapata del distrito de Kimbiri, provincia de La Convención, con una inversión de S/ 325.8 millones y cuyo inicio de ejecución está previsto para 2026, una vez asegurado el financiamiento. Se trata de una de las mayores inversiones en infraestructura hospitalaria en el ámbito del valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem).
La obra se ejecutará bajo la modalidad de administración directa por contrata y tendrá un plazo de 900 días calendarios, equivalente a 30 meses, lo que permitirá dotar a la zona de un establecimiento de salud moderno, con adecuada capacidad resolutiva y alineado a la normativa técnica vigente del Ministerio de Salud.
El proyecto contempla la construcción de una nueva infraestructura hospitalaria sobre un terreno de 4,829.31 m², ubicado a 2.6 km del actual nosocomio, distancia que puede recorrerse en aproximadamente 15 minutos a pie. Esta localización estratégica permitirá reorganizar y concentrar los servicios que hoy operan de manera dispersa, en ambientes con limitaciones de espacio, sobrecarga de flujos y deficiencias en el dimensionamiento funcional.
El nuevo Hospital San Juan de Kimbiri brindará atención integral y especializada, integrando servicios ambulatorios, hospitalarios, quirúrgicos y de emergencia, además de áreas de soporte diagnóstico, prevención, promoción de la salud y telemedicina. La infraestructura proyectada fortalecerá la capacidad de respuesta ante emergencias, la atención materno-infantil y los procesos de atención clínica, en una zona con alta demanda sanitaria.
El proyecto beneficiará a más de 60,000 habitantes pertenecientes a la Red de Salud Kimbiri–Pichari (Cusco) y a la Microrred Valle Esmeralda (Junín), que agrupan a 36 establecimientos de salud ubicados en distritos del Vraem caracterizados por su compleja geografía, dispersión poblacional y limitadas condiciones de accesibilidad terrestre, fluvial y aérea.
En el área de influencia se encuentran comunidades nativas de los pueblos asháninka y matsigenka, que enfrentan persistentes brechas sociales y restricciones en el acceso a servicios públicos esenciales. La ejecución del nuevo hospital contribuirá a reforzar la presencia del Estado, reducir desigualdades en salud y garantizar una atención oportuna y de calidad para poblaciones históricamente postergadas.





