La construcción de qochas y pequeños embalses, la recuperación de zonas de recarga hídrica y la limpieza y descolmatación de cauces y quebradas figuran entre las medidas propuestas para enfrentar los riesgos de escasez de agua, inundaciones y movimientos en masa en la cuenca del Mantaro. Las iniciativas fueron presentadas por representantes de los colegios de ingenieros de Junín, Pasco, Huancavelica y Ayacucho durante un foro macrorregional organizado por la Autoridad Nacional del Agua (ANA).
Las propuestas responden a los escenarios de riesgo para el periodo lluvioso 2026-2027, presentados por el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED), que comprenden posibles inundaciones, movimientos en masa y déficit hídrico.
Para mejorar la disponibilidad de agua, los especialistas plantearon recuperar ecosistemas y cabeceras de cuenca, impulsar proyectos de siembra y cosecha de agua, mantener bocatomas y canales, y desarrollar infraestructura de regulación hídrica. También propusieron simplificar los procedimientos para promover estas inversiones y evaluar la creación de un fondo de contingencia macrorregional.
Frente al riesgo de lluvias intensas, las intervenciones planteadas incluyen la identificación de puntos críticos, descolmatación de cauces y drenajes, protección de laderas e implementación de sistemas de alerta temprana. En Junín, además, se recogió la recomendación del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (INAIGEM) de mantener el nivel de la laguna Lasuntay por debajo de los 10 metros para reducir el riesgo de aluviones.
Los especialistas señalaron que las medidas deben responder a las condiciones de cada territorio. Mientras las zonas altoandinas enfrentan una mayor exposición al déficit hídrico, la selva central presenta mayor vulnerabilidad ante inundaciones y movimientos en masa.
La ANA, a través de la Secretaría Técnica del Consejo de Recursos Hídricos de Cuenca Interregional Mantaro, articulará las propuestas de las cuatro regiones para establecer una agenda común de prevención y protección de las fuentes de agua y la infraestructura hidráulica.





