Pensar una vivienda desde su eventual desmontaje puede parecer contradictorio, pero precisamente esa idea es la esencia de Circularity Cabin, un innovador proyecto residencial japonés que replantea el concepto de sostenibilidad desde la economía circular. Concebida para ser desmontada, trasladada y reconstruida en otro lugar sin generar residuos significativos, esta pequeña casa demuestra que la arquitectura puede anticipar el final de su ciclo de vida desde el momento mismo de su diseño. Como explica el arquitecto Takaaki Fuji, el proyecto surgió de la necesidad de convertir una limitación en una oportunidad para crear “un prototipo viable de arquitectura circular”.

El proyecto fue desarrollado por los arquitectos Takaaki Fuji y Yuko Fuji, del estudio Takaaki Fuji + Yuko Fuji Architecture (Japón), en colaboración con la oficina AREANO (Japón), representada por el arquitecto Kota Toriumi. La vivienda se ubica en la ciudad de Zushi, en la prefectura de Kanagawa, al sur de Tokio, una zona caracterizada por la presencia simultánea de montañas y mar. La construcción fue concluida en 2023 y responde a una condición particular: el terreno podría perder gran parte de su superficie debido a una futura ampliación vial, aunque no existía certeza sobre cuándo ocurriría. Ante este escenario, los diseñadores plantearon una vivienda capaz de adaptarse y trasladarse junto con sus habitantes incluso si el terreno desapareciera.

Con una superficie construida de 59.62 m² distribuidos en dos niveles y emplazada sobre un lote de 57.14 m², Circularity Cabin apuesta por una estrategia constructiva radicalmente sencilla. En lugar de emplear elementos fabricados a medida, toda la estructura utiliza madera estandarizada disponible en tiendas de mejoramiento del hogar. Las piezas fueron ensambladas mediante pernos y tornillos, sin recurrir a complejos sistemas de prefabricación ni a uniones permanentes, lo que facilita su desmontaje y posterior reutilización. Además, todos los componentes tienen dimensiones y pesos que permiten su manipulación manual, reduciendo la necesidad de maquinaria especializada.
La sostenibilidad del proyecto va más allá de la reutilización de materiales. El diseño incorpora simulaciones ambientales para optimizar la captación de luz natural y ventilación cruzada según las condiciones específicas del valle donde se emplaza. Tres lucernarios elevados aprovechan las corrientes de aire que cambian de dirección entre el día y la noche, mientras que el segundo nivel incorpora un piso tipo celosía que permite que la iluminación y el flujo de aire lleguen a la planta baja. Gracias a estas soluciones pasivas, el edificio alcanza estándares de aislamiento térmico HEAT20 G2 —equivalentes al nivel 6 de eficiencia energética en Japón— y reduce su dependencia de sistemas mecánicos de climatización.
Otro aspecto novedoso es el denominado “derecho a reparar”. Al dejar expuestas las uniones, tornillos e instalaciones, los propios residentes pueden comprender el funcionamiento de la vivienda y realizar tareas de mantenimiento utilizando materiales fácilmente disponibles en el mercado. De esta manera, la propuesta convierte a los usuarios en participantes activos del ciclo de vida del edificio y extiende la vida útil de sus componentes.
Aunque no se ha difundido públicamente el costo de construcción, Circularity Cabin ha obtenido amplio reconocimiento internacional. Entre sus distinciones figuran el Good Design Award Best 100 de Japón, el Taipei Design Award en la categoría de diseño circular, el SDGs Housing Architecture Award y el Wood Design Award. Más que una vivienda experimental, el proyecto se perfila como un modelo replicable para un futuro en el que los edificios puedan adaptarse, transformarse y circular junto con las personas que los habitan.
FICHA TÉCNICA:
Arquitectura y Diseño: tyfa + Areano Inc.
Estructuras: yasuhirokaneda Structure
Construcción: Sunbutsu
Fotografías: Takuya Seki








