El crecimiento de la actividad logística, la expansión de la infraestructura portuaria y la renovación del parque vehicular están modificando las necesidades de las empresas que operan transporte pesado en el Perú. Además de incrementar su capacidad operativa, las compañías buscan unidades que les permitan mejorar la eficiencia, seguridad y rentabilidad de sus operaciones, en un escenario en el que el costo de cada recorrido adquiere mayor relevancia.
Este escenario se desarrolla en medio de la expansión del transporte de carga terrestre. Según Mordor Intelligence, esta actividad alcanzó un valor de US$ 8,620 millones en 2025 y se proyecta que llegue a US$ 9,170 millones en 2026, con un crecimiento anual promedio de 5.37% hasta alcanzar US$ 11,910 millones en 2031.
El dinamismo también se refleja en la demanda de vehículos pesados. Entre enero y junio de 2026 se vendieron 13,478 camiones y tractocamiones en el país, 42.7% más que en el mismo periodo de 2025 y el mayor nivel semestral registrado, de acuerdo con cifras de la Asociación Automotriz del Perú (AAP).
En ese contexto, Tracto Camiones USA, empresa peruana con más de 30 años de experiencia y especializada en vehículos pesados adaptados a las condiciones de las carreteras del país, presentó el nuevo Galaxus de Foton, un tractocamión desarrollado para responder a las nuevas exigencias del transporte pesado. El modelo está orientado a operaciones de larga distancia y recorridos con pendientes y variaciones de altura, características frecuentes en las rutas peruanas.
El Galaxus combina resistencia, potencia y tecnología e incorpora una cabina diseñada para brindar mayor comodidad, ergonomía y control al conductor, considerando las largas jornadas asociadas al transporte de carga. Estas características buscan contribuir también a mejorar la eficiencia y seguridad durante la operación.
El gerente general de Tracto Camiones USA, Jorge Martínez, señaló que la incorporación de vehículos a una flota ya no responde únicamente a variables como precio, potencia o capacidad de carga, sino también a la necesidad de mejorar la eficiencia, incorporar tecnología, elevar la seguridad y optimizar los costos de operación.
Tracto Camiones USA cuenta actualmente con una participación de 14% y proyecta comercializar 3,600 unidades al cierre de 2026. En este segmento, los precios pueden oscilar aproximadamente entre US$ 50 mil para unidades de entrada y US$ 200 mil para vehículos especializados, dependiendo de su configuración, capacidad y nivel de especialización.
Entre las actividades que concentran una parte importante de la demanda se encuentran la minería y el comercio mayorista y de distribución. En el primer caso, las operaciones requieren unidades preparadas para movilizar grandes tonelajes, insumos y producción hacia los principales corredores logísticos y puertos; mientras que el comercio demanda una alta frecuencia de desplazamientos para abastecer los mercados nacionales.
En ambos sectores, las condiciones de operación han ampliado los factores considerados para la adquisición de vehículos pesados. A variables tradicionales como precio, potencia y capacidad de carga se suman la seguridad, consumo de combustible, tecnología, disponibilidad de las unidades, mantenimiento, respaldo posventa, financiamiento, productividad y costo total de operación.
De esta manera, la adquisición de un vehículo pesado pasa a formar parte de una estrategia orientada a elevar la productividad, reducir tiempos improductivos y controlar el costo por kilómetro, en un contexto en el que la operación logística tiene una incidencia directa en la competitividad de las empresas.





